miércoles, 5 de enero de 2011

Desastres cinematográficos: El Último Gran Héroe (1993)

Caso raro el de esta película. De chico recuerdo haberla visto y no me había parecido mala, al contrario, estaba Schwarzenegger, había acción, un poco de fantasía... sin embargo, uno de chico se cree cualquier cosa, incluso que Chuck Norris es un buen actor.

Por lo general, cuando en esta sección se habla de "desastres cinematográficos", nos referimos a películas muy malas, fracasos comerciales estrepitosos que hundieron la carrera de m
ás de un actor, catástrofes cinematográficas insalvables como las de Eddie Murphy. Así que aclaro que esta vez vamos a darle lugar a una película que sin ser un desastre fílmico, fue un fracaso en términos económicos, y en expectativas generadas en su momento.

Cuenta la historia que dos jóvenes guionistas recién egresados de la escuela de cine decidieron hacer un guión de una historia que mezclara acción y fantasía en partes iguales, que tuviera llegada tanto en los adultos como en los chicos. El problema es que al ser unos don nadies, ningún estudio se mostraba interesado en ese guión. Hasta que por esas cosas de Hollywood, la mano cambió y Columbia Pictures le dio luz verde al proyecto.

Sin emba
rgo, Columbia no aceptaría hacer las cosas así nomás: como todo estudio de Hollywood, tenían que meter mano a piacere. Fue así que decidieron "refrescar" la historia, y contrataron a un prolífico guionista que por entonces era la sensación del momento: Shane Black, responsable entre otras cosas del guión de ese éxito demoledor de 1987 que fue Arma Mortal. Así fue que el señor Black, por la módica suma de 750 mil dólares por un mes de trabajo, hizo cambios sustanciales al guión.

Pero la cosa no terminaba ahí. Tenía que ser el súper tanque del verano yanqui, así que necesitaban una figura protagonista que fuera garantía de éxito. Y apareció el nombre de Arnold Schwarzenegger, figura más que rentable por entonces, que estaba en un impasse de la actuación después de ser el actor más taquillero tras El Vengador del Futuro y Terminator 2, de 1990 y 1991 respectivamente.

La condición de Arnold fue tener total control sobre el proyecto, cobrar un salario de 15 millones de dólares (record total por entonces), más un porcentaje de las ganancias, control sobre el merchandising y además crédito de productor ejecutivo del filme. Obviamente, las mentes detrás del proyecto accedieron a todos los requerimientos. Total, iba a ser un super exitazo.

Ni bien se subió al tren del futuro éxito, Arnold sugirió que el director fuera el gran John McTiernan, que se había ganado el Olimpo tras los éxitos gigantescos de la testosterónica Depredador (1987) y el excelente clásico Duro de Matar (1988).


En un principio, McTiernan no estaba seguro de aceptar, pero la presión de su amigo Arnold, la garantía de éxito que le prometían y los 5 millones de dólares de salario lo habían convencido. Una vez cerrado el tema del director, Arnold y sus lacayos sugirieron otra revisión más del guión: fue así que luego de dos años de proyecto en marcha, los guionistas involucrados sumaban ¡8!, con un costo total de 3 millones de dólares en concepto de salarios. Ah! Faltaba agregarle los cameos de estrellas de Hollywood: Jean-Claude Van Damme, Sharon Stone... y la mujer de Schwarzenegger.

Y arrancó la filmación nomás. Todo parecía ir bien, hasta que el capo de Columbia no tuvo mejor idea que querer sacudir el mercado tirando fecha de estreno para ganarle de mano a cualquier futuro tanque que quisiera robarle el trono de éxito del verano. La fecha en cuestión era el 18 de junio de 1993, pero había un problema... quedaban tres meses nada más, y la película aun se estaba terminando de filmar. A eso había que agregarle la post producción y todo lo re
lativo a un filme de estas características... lo cual hacía prácticamente imposible esa fecha de estreno. Para todo esto, McTiernan decretó que había que correr la fecha porque no llegaban. Pero el presidente de Columbia, un tal Canton, se había empacado con que la fecha era inamovible. Con esto, la tensión aumentó, McTiernan estaba furioso, se trabajaba contra reloj hasta 20hs por día, y según cuentan los reportes de época, se avecinaba en ese set una guerra.

Pese a todos los contratiempos, el filme se pudo terminar para el 1 de mayo. Sin embargo, el nivel de egocentrismo del señor Canton hizo que este le "arrebatara", literalmente, la copia sin terminar de la película a McTiernan para un testeo de audiencias en un cine de Los Angeles.

La copia sin terminar fue estrenada, y las críticas fueron letales. Al punto tal de que los directivos de Columbia Pictures sobornaron a todos los diarios, e incluso apelaron al bozal legal para que no se hablara de lo que acababan de ver. Sin embargo, el público asistente generó un boca en boca que sería determinante para el futuro del filme.

Finalmente, el tan discutido 18 de junio de 1993 llegó, El Último Gran Héroe se estrenó y... la crítica la despedazó y el público no respondió como se esperaba. La recaudación total fue modesta, y apenas sobrepasó el costo total de la película, que entre una cosa y otra había escalado hasta los 70 millones de dólares.

Como dato anecdótico, se habían firmado acuerdos de publicidad con McDonald's y MTV, entre otras corporaciones, e incluso se había llegado a especular con pagar 20 millones de dólares para poder colocar la publicidad en un lanzamiento espacial de la NASA previsto para el año 2003. Sí, suena desquiciado pero fue así. Igualmente, esta idea fue rechazada porque algún despabilado se preguntó: ¿a quién podría interesarle una publicidad de una película diez años después? Ni quisiera preguntar qué hizo Schwarzenegger con los muñequitos...

En fin, para rematar esta historia voy a decirles cuál fue la película que le pasó el trapo. Quizás la conozcan, una película sobre dinosaurios, de un flaco, judío él, llamado Steven Spielberg.

Sí, señores, nada más ni nada menos que Jurassic Park, que recaudó un vuelto: más de 900 millones de dólares mundialmente.

Hoy, Jurassic Park es una de las películas más taquilleras de la historia. El Último Gran Héroe... shhh, no levanten la perdiz, que acá no pasó nada.

martes, 4 de enero de 2011

Para tener en cuenta: Black Swan (2010)

Darren Aronofsky es un director para tener en cuenta, de esos que cada tanto sorprenden con una nueva película, tanto a nivel cine como a nivel intelectual.

Realizador de películas exitosas como Requiem por un Sueño (Requiem for a Dream, 2000) y la nominada al Oscar El Luchador (The Wrestler, 2008), vuelve con un filme que todavía no tiene fecha de estreno en nuestro país, pero que promete y mucho.

Este drama/thriller psicológico cuenta la historia de una bailarina de ballet que consigue el papel del Cisne Blanco en "El Lago de los Cisnes", pero a medida que avanza el tiempo y al conocer a una nueva compañera que puede atentar contra su futuro, se vuelve cada vez más y más paranoica.

Protagonizada por Natalie Portman (en un papel que puede llegar a valerle un Oscar) y la hermosísima y ascendente Mila Kunis (nominada al Globo de Oro como Mejor Actriz de Reparto) esta película de bajo presupuesto (y prensa) va a dar mucho que hablar.




domingo, 2 de enero de 2011

Para tener en cuenta: Blue Valentine (2011)

Sin fecha de estreno en nuestro país, esta nueva película independiente que recibió muy buenas críticas en los festivales internacionales promete seguir la línea de 500 Días con Ella (500 Days of Summer, 2009) en materia de "película romántica no convencional".

La historia: un repaso por la vida de un joven matrimonio según pasan los años.

Protagonizada por dos muy buenos actores como Ryan Gosling y Michelle Williams, esta película tiene futuro.


Atracción Peligrosa (The Town, 2010)


Ben Affleck parece haber encontrado su camino, finalmente. Dejó de ser ese actor fachero con futuro hollywoodense de Armaggedon (1998), así como también ese payaso mediático de su época con J-Lo para transformarse en este prolífico (aunque solo tenga dos películas en su haber) director de películas de acción/suspenso.

Ya en Desapareció una Noche (Gone Baby Gone, 2007), había demostrado un gran manejo de lo
s tiempos y un muy buen estilo de filmación, y acá, en Atracción Peligrosa (The Town, 2010) no hace más que confirmar ese rumbo.

A pesar de la fea traducción del título, de la que mucho se ha hablado y que tan mal le queda, hay otras cosas que hacen a la película que lo ponen en segundo plano.

Esta historia
sobre robos bancarios en Charlestown, EE.UU, nos hace acordar mucho de Fuego Contra Fuego (Heat, 1995), aquella historia de similar temática dirigida por Michael Mann, y esta película parece deberle mucho. Pero ojo, Atracción Peligrosa no es para nada un plagio o literalmente un robo, sino que tienen similaridades de estilo nomás. Mientras Fuego Contra Fuego centraba gran parte de su historia en dos instituciones de la actuación como Robert DeNiro y Al Pacino, Atracción Peligrosa cubre múltiples zonas saliendo airosa de cada una de ellas, gracias a un guión sólido. Las escenas de acción y el suspenso están muy bien construidos, y la historia romántica que hace de eje de la película en ningún momento cae en lo edulcorado. Quizás el filme recurra a algunos clichés del género, como "el malo que quiere redimirse", "el amigo del malo que sabe que su vida está perdida" o "el policía que quiere encerrarlos sin importar el cómo", pero sinceramente sería injusto criticar la película cuando nos está ofreciendo grandes momentos que compensan por todo el resto.

Por el lado de los actores, Atracción Peligrosa cuenta con dos figuras que prometen en Hollywood como lo son Jeremy Renner (The Hurt Locker) y Rebecca Hall, esa inglesa que ya trabajó bajo la dirección de grosos como Woody Allen (Vicky Cristina Barcelona) y Christopher Nolan (The Prestige). Pero a mi entender el crédito se lo lleva Pete Postlethwaite, un gran actor subvalorado que aquí compone a un villano estremecedor.

Algo que me sorprendió mucho de este filme son las escenas de acción, con un claro estilo manniano, o sea, un gran manejo de las cámaras, una muy buena edición, y algunos intervalos de calma en el medio que son el preludio de una toma demoledora. Igualmente, vale la pena aclarar que seguramente gran parte del mérito se lo tenga que llevar Alexander Witt. Un perfecto desconocido para todos, pero ya colaboró como director de segunda unidad y asistente de dirección en grandes películas del género como Gladiador, La Maldición del Perla Negra, Casino Royale, American Gangster, junto a grandes directores como Ridley Scott, Martin Campbell y Gore Verbinsky, entre otros.

Leí por ahí que Ben Affleck está siguiendo los pasos de Clint Eastwood, y puede ser, pero a diferencia del viejo Clint, Ben Affleck tiene un muy buen sentido de la estética, ya que las películas de Eastwood no son muy agradables a la vista en términos de fotografía.

Conclusión: una gran película de acción y suspenso, tensa, dinámica, y con una escena final soberbia. Gran estreno del 2010.

ORIGEN: USA
DIRECCIÓN: Ben Affleck
INTÉRPRETES: Ben Affleck, Jeremy Renner, Rebecca Hall, Blake Lively.
DURACIÓN: 125 minutos
CALIFICACIÓN: MUY BUENA

domingo, 24 de octubre de 2010

Red Social (The Social Network, 2010)


"Una película sobre Facebook".

Un injusto rótulo a una gran obra cinematográfica. Y voy a explicar por qué.

The Social Network es la historia detrás de ese gran fenómeno social que es Facebook. Amada y odiada en partes iguales, puede decirse que esta página llegó para quedarse, y para demostrar que todos, en mayor o menor medida, tienen la necesidad de mostrarse en Internet.

The Social Network cuenta la historia de cómo un par de jóvenes brillantes, estudiantes de Harvard, lograron crear este fenómeno.

En principio yo no le tenía mucha fe a la película, ya que una historia sobre una página de Internet que -al menos para nosotros- no fue relevante ni llamó la atención de los medios internacionales por un episodio en particular no era muy motivante para llevarla a la pantalla grande. Sin embargo, ese gran director que es David Fincher (responsable de clásicos indelebles como Pecados Capitales o El Club de la Pelea) y el guionista Aaron Sorkin lograron crear una historia atrapante que en nigún momento hace que perdamos el interés en ella.


Impecablemente filmada, con un gran trabajo de fotografía y una dinámica sorprendente (prestar particular atención a la escena de la competencia de remo), la película sorprende por las actuaciones de sus protagonistas. Un grupo de jóvenes de los que podríamos esperar nada nos sorprenden con sólidas actuaciones y una muy buena química entre ellos.

Jesse Eisenberg (que siempre parece hacer de sí mismo), compone a Mark Zuckerberg, el creador de Facebook. Un personaje egocéntrico, consciente de su inteligencia y capacidad que en ningún momento quiere simpatizarnos ni simpatizarle a nadie. No tiene amigos (y los pocos que tiene parece no importarles), se pelea con su novia, nadie parece interesarse en él, pero aun así logra relacionarse con cierta gente a la que usa como vehículo para lograr lo que quiere. Una de esas personas es Sean Parker, el creador de la controversial (y difunta) Napster, que transita la misma senda de Zuckerberg y cree tener al mundo en sus manos. El gran carisma de Justin Timberlake se suma a una capacidad actoral nunca antes vista en el cantante para componer a un personaje interesantísimo, de lo mejor que muestra el filme. Y por último, el trío protagonista lo termina de integrar Andrew Garfield (el futuro Spiderman) que en la piel de Eduardo Saverin (el amigo más cercano a Zuckerberg) logra componer al personaje con el que quizás podamos sentir más empatía, pero eso no es una certeza.

Facebook cambió el mundo (a su forma), y The Social Network lo refleja impecablemente. Quizás la lectura, una de tantas que se le puede hacer al filme, es que el concepto de amistad queda redefinido por culpa (o gracias, según se lo mire) de esta página, donde los "contactos" son considerados "amigos". La última escena es más que elocuente, y el poster promocional de la película nos hace pensar al respecto: NO HACES 500 MILLONES DE AMIGOS SIN GANARTE ALGUNOS ENEMIGOS. ¿500 millones de "amigos", realmente?

The Social Network es un gran trabajo cinematográfico, que no nos quiere dar ninguna lección de moral ni nos hace querer sentir pena o lástima por nadie. Es una gran muestra de maestría tras las cámaras, y de cómo no hace falta poner un tono solemne o documentalista o caer en estupideces para mostrar algo que en otras manos hubiera sido un desastre.


Démosle gracias a David Fincher por eso.

Conclusión: una gran obra cinematográfica, entretenida y brillante, que devuelve a un gran director a una posición de privilegio, y demuestra estar a la altura de su propia historia.

ORIGEN: USA

DIRECTOR: DAVID FINCHER

INTÉRPRETES: JESSE EISENBERG, ANDREW GARFIELD, JUSTIN TIMBERLAKE

DURACIÓN: 121 minutos

CALIFICACIÓN: EXCELENTE

domingo, 1 de agosto de 2010

Directores de ayer, de hoy y de siempre: Christopher Nolan


Llegó el día en que finalmente hablara de mi director preferido: con el perdón de Danny Boyle, James Cameron, Steven Spielberg, Ridley Scott y alguno que otro más que me simpatiza mucho, debo decir que Christopher Nolan es quien mejor sabe poner en celuloide lo que me gusta del cine.

Este inglés nacido en 1970 empezó en el cine como muchos otros: un corto, Doodlebug, en 1997, que puede verse en Youtube y dura nada más que 3 minutos. No gozó del apadrinamiento de ningún director famoso y exitoso, ni del beneplácito de ningún actor que le viera pasta de cineasta y pusiera el dinero para que el bueno de Christopher hiciera su debut. No. Junto con sus compañeros de la Universidad, hicieron en el año 1998 su primer largo, que titularon Following. Este film, realizado en blanco y negro y en el transurso de un año, duraba apenas 69 minutos, y contaba la historia de un hombre con una personalidad un tanto oscura (una constante en su filmografía), que se dedicaba a perseguir gente por la calle al azar. Este film fue exhibido en algunos festivales sin mucho renombre y fue adquirido por una distribuidora que lo estrenó en muy pocas salas.

Sin embargo, esto lo habilitó a Nolan para realizar su primera gran incursión en el mundo del cine a nivel masivo, y que sería toda una muestra de la maestría para filmar de este hombre: Memento (2000), esa compleja obra (¿maestra?) cinematográfica que rompió con todos los moldes a comienzos de la década y se volvió un fenómeno de culto. Rodada con un presupuesto exiguo, apenas 9 millones de dólares, y con las actuaciones del australiano Guy Pearce, Joe Pantoliano y Carrie-Ann Moss, esta película fue aclamada por la crítica y fue un suceso en la taquilla, además de valerle una nominación al Oscar por Mejor Guión. ¿Qué la hacía diferente? Era una historia más de una venganza. Pero no. Hay más que eso. Un hombre que pierde tras un ataque su capacidad de guardar recuerdos a corto plazo, y que vive recordando cosas a través de tatuajes y anotaciones intenta vengar la muerte de su esposa. Lo brillante de este film (que está basado en la historia Memento Mori, de su hermano Jonathan Nolan) es que está contado íntegramente con una estructura no lineal, en reversa, con el agregado de flashbacks en el medio. Complejísima realización, que hizo darnos cuenta de que estábamos ante un distinto.

En el 2002, Noches Blancas (Insomnia), remake de una película noruega del mismo nombre, significaría para Nolan un salto de calidad ya que contó con la participación de actores de primer nivel, como el ahora ex enorme actor Al Pacino y Robin Williams, en uno de sus pocos papeles serios y tolerables. El presupuesto fue mayor, y la recepción fue más que positiva.

2005 significó un año clave para Nolan: se haría cargo de nada más ni nada menos que de resucitar a la franquicia Batman, acabada en 1997 tras el bochorno de Batman & Robin (¿Se acuerdan? George Clooney haciendo de un Batman que ¡tenía pezones en el traje!), junto con su hermano Jonathan y el guionista David Goyer. Con un enfoque mucho más serio y cero estrafalario, Batman Inicia se corvirtió en un éxito sorpresivo que no sólo recaudó millones sino que permitió ver que Batman era un personaje que podía tomarse en serio y que las películas de superhéroes no tenían porqué ser infantiles.

El Gran Truco (The Prestige, 2006), significaría la primer gran injusticia para Nolan. Este film, que trataba sobre la rivalidad de dos magos a través de los años, y contaba con las presencias estelares de Michael Caine y Christian Bale (actores fetiches del director), Hugh Jackman y una participación especial de David Bowie, sufrió la impericia de los distribuidores en nuestro país ya que fue estrenada casi al mismo tiempo que la sobrevalorada El Ilusionista (The Illusionist), que contó con mayor publicidad. El Gran Truco pasó injustamente desapercibida, con lo cual la mayoría se perdió de ver esta gran obra cargada de suspenso, tensión, giros argumentales sorpresivos y un bello trabajo de fotografía.

2008 significaría el año en que mi vida cambió (y la de los fanáticos del superhéroe enmascarado). El Caballero de la Noche (The Dark Knight) es una película monumental que demostró que Nolan era algo más que un muy buen director. La genialidad y el pulso con el que plasmó en este film una gran historia, y un método de "película dentro de película dentro de película" que no da respiro, la magnificencia visual y la estupenda actuación del recordado Heath Ledger como El Guasón, haría de El Caballero de la Noche una obra maestra que trasciende todo género y cualquier análisis. Es el día de hoy que la veo y nunca me canso. Monumental, sería la palabra justa para definirla. Batió récords de taquilla (superando los mil millones de dólares a nivel mundial) y demostró que es un grande de nuestros tiempos, y por qué no, de la historia.

El Origen (Inception, 2010), marcaría su regreso detrás de cámara, y por primera vez en muchos años, él solo estaría a cargo del desarrollo de la historia y del guión. Una obra de ciencia ficción sobre los sueños (así parece poco, pero hay mucho más detrás), que lo colocó a Christopher Nolan en otro plano, y por qué no en otro mundo. Más adelante haré la crítica de El Origen, pero puedo decirles que con este film, Nolan cruzó una barrera, y muchos directores considerados grandes deberían repensar lo que hacen. Eso va también para James Cameron, que con su Avatar se quedó corto comparado con este film.

Por lo pronto, se puede decir que Nolan está preparando junto a su hermano y David Goyer la tercer y última parte de la saga Batman. El estreno está previsto para 2012, y sí, parece mucho tiempo. Pero lo bueno se hace esperar, y vale realmente la pena.

Christopher Nolan. Enorme. El mejor.

martes, 20 de julio de 2010

Al Filo de la Oscuridad (Edge of Darkness, 2010)


Tras ocho años de ausencia de la pantalla, una apariencia más vieja y cierto aire torturado en la expresión, pero con la misma determinación y la misma frialdad para arriesgarse a lo que sea, Mel Gibson vuelve con un personaje que no le es del todo extraño: un veterano policía desgarrado por el incomprensible asesinato de su hija y dispuesto a descubrir a los culpables y terminar con ellos. Por supuesto, como todo vengador que hayamos visto en el cine, lo hace fuera de la ley y a veces nos deja al filo de la incredulidad.

Gibson es el solitario policía de Boston que recibe la visita de su única hija, que trabaja para una empresa dedicada a la investigación nuclear, y apenas tiene tiempo de disfrutar de su compañía. En la propia puerta de casa, padre e hija son sorprendidos desde un auto por alguien que dispara y mata brutalmente a la muchacha. Todo parece haber sido un error: hasta la policía cree que se trata de una venganza contra el detective. Pese a su desconsuelo, el hombre no está tan convencido de haber sido el destinatario del ataque y hay algunos indicios que avalan esa sospecha: así, comienza a investigar entre quienes frecuentaban a su hija, incluido un novio en pleno estado de paranoia, sus compañeros de trabajo y hasta los dirigentes de la empresa en cuestión. De esta forma, se pone en relieve una compleja trama conspirativa que involucra a políticos y policías corruptos, magnates empresarios y hasta un enigmático y oscuro agente secreto, compuesto por Ray Winstone.

Al Filo de la Oscuridad es la remake de una miniserie británica (también dirigida por el neozelandés Martin Campbell, responsable entre otras cosas de Casino Royale) que fue un suceso en los '80. Campbell es un muy buen director que sabe filmar acción y suspenso, y aquí hace un trabajo que a pesar de tener ciertas deficiencias y no estar a la altura de la mencionada Bond, logra engancharnos.

Podría criticarse el hecho de que la película tiene menos acción de la esperada (pero ojo: cuando la tiene es muy buena, por eso quizás esperemos que todo sea así), y que todo lo enmarañado de las teorías conspirativas que se ve en principio termine cerrándose como una simple historia de venganza, pero sinceramente, decidí no ponerme tan quisquilloso con el film y otorgarle ciertas concesiones, en especial después de ver ese final cargado de tensión y violencia.

Conclusión: una película que incorpora elementos del cine negro, y aunque no nos vuele la cabeza, es una muy buena opción cuando queremos un policial bien oscuro.


ORIGEN: USA/Reino Unido

DIRECTOR: MARTIN CAMPBELL

INTÉRPRETES: Mel Gibson, Ray Winstone, Danny Huston

DURACIÓN: 117 minutos

CALIFICACIÓN: BUENA (+)